lunes, 19 de abril de 2010

Pequeño homenaje a la amistad

Hoy quiero traer a mi memoria y a éstas líneas a personas que han pasado por mi vida y de alguna manera u otra me marcaron. A cada una de ellas les doy las gracias porque me enseñaron a valorar diferentes cosas en la vida, a aprender lecciones y hacer mis propias valoraciones.

Aunque en su momento doliese, fastidiase y se rompiese la amistad, algo queda, un cariño y unas experiencias. Gente que me ha enseñado que sólo merece la pena tener amigas que te aporten cosas positivas. Aquellas personas que te ponen de mal humor un día si y otro también, que te empapan de su negatividad hay que mantenerlas lejos. Lo mismo con los que no te aportan nada, no sirven de nada, no te enseñan nada, no te llenan como persona.

Desde aquí mi pequeño homenaje a mis amigos/as que hoy en día me siguen aportando y enseñando. Con todo mi cariño.

Cuando lloro
Siempre hay alguien para compartir mis lágrimas
Cuando río
Siempre hay alguien para compartir mi alegría
Cuando necesito un refugio
Siempre hay alguien para acogerme
Cuando estoy cayéndome
Siempre hay alguien para levantarme
Cuando todo se derrumba alrededor de mí
Siempre hay alguien para ayudarme y para confortarme
Cuando dudo
Siempre hay alguien para escucharme
Cuando me duermo
Siempre hay alguien para compartir mis sueños
Cuando no estoy bien
Siempre hay alguien para mimarme en sus brazos
Cuando necesito cariño
Siempre hay alguien para dármelo
Cuando quiero vaciar mi caja de secretos
Siempre hay alguien para abrirme la suya
Incluso cuando discutimos
Siempre hay algo para conciliarnos
Eso es lo que llamo la amistad
Amistad que es la confianza y la complicidad
Que junta amigos para siempre.

sábado, 10 de abril de 2010

Ya pasó la Semana Santa

Se fue acercando poco a poco y sin darme cuenta quedaba menos de siete días para que fuese Viernes de Dolores. Empecé con ánimo, poco a poco, dejándome acariciar por el incienso, la luz de las velas y las marchas procesionales. Hasta le Miércoles Santo fueron unos días tranquilos, pudiendo ver todo sin prisas, empapándome del sentimiento cofrade.


Llegaron los días de locuras, casi de carreras, un ir y venir de un lado a otro viendo imágenes de Cristo y de la Virgen. Más emoción dentro del cuerpo, sentimientos a flor de piel y la cámara de fotos echando humo de tanto click.


Al final llega el Domingo de Resurrección y me doy cuenta que ha pasado la Semana Santa como un suspiro que se me escapa entre los labios. Diez días vividos intensamente, difrutando y sufriendo (aunque sarna con gusto no pica).


Se ha marchado ya, se echa de menos. Ahora me quedan las fotos para revivirlo hasta el próximo año. Os dejo una de las joyas de la corona fotográfica de este año.



lunes, 15 de marzo de 2010

Descubriendo blogs

Hoy me he dado un paseo por el ciberespacio, aburrida de las mismas calles, coches y paisajes he cogido el pasaporte para viajar más allá. Siempre resulta entretenido conectarte a internet y navegar sin rumbo, eso sí, nunca perdiendo el horizonte que puedes acabar donde menos te lo esperas.

Algunos descubrimientos que he hecho me han parecido de lo más interesante. Hay multitud de blogs de gente con gran talento mostrando sus dibujos, poesías y fotografías. Ver muchos blogs así seguidos puede ser cansado, pero si uno se deja llevar por la buena calidad encuentra sitios como Historias y fotos deambulantes... interesantes fotografías con aún más interesantes pensamientos.

Otro blog curioso, lleno de buenas canciones y momento vividos es Pasitos enanos, un sitio lleno de dulzura y sentimientos.















Espero que os gusten. A mi me han encantado.

sábado, 6 de marzo de 2010

Libros

Malo, muy malo. Es el único adjetivo con el que puedo hablar del último libro que me he leído: El ladrón de arte de Noah Charney. Una trama poco interesante, que no involucra al lector y que se enreda para llegar a un final poco convincente y que te sume en la más absoluta indiferencia.

Tan malo me ha parecido que ahora no sé qué leer, necesito algo totalmente diferente. Creo que me voy a atrever con la trilogía de Stieg Larsson. No me hablan mal de ella así que voy a intentarlo. Aunque miedo me da. Pienso que va a ser mucho ruido y pocas nueces...

Normalmente intento intercalar el tipo de libro que leo. He tenido temporadas en las que todo lo que caía en mis manos eran basados en los masones, templarios, tesoros... Después pasé a aficionarme a los "libros fáciles", aquellos en los que no tienes que pensar en nada y dejarte llevar por las situaciones. Además de ser baratos, entretienen. Por poner un ejemplo que todo el mundo conozca: El diablo se viste de Prada de Lauren Weisberger.

Recuerdo que cuando me terminé Ensayo sobre la ceguera de José Saramago necesité unos cuantos libros fáciles para reponerme. Me impactó mucho, fue tan visual que no quise ir a verla al cine ni tengo pensado verla alguna vez en la tele. Un gran libro para el que hay que tener estómago y ganas de pensar.

Lo mismo me ocurrión con El evangelio del mal de Patrick Graham. No es que sea un libro buenísimo, pero me gustó porque consiguió lo que pretende, dar miedo. Es un libro oscuro, de oscuras intenciones que producía pesadillas por las noches. Aun así me lo terminé porque comprendí que el autor estaba consiguiendo lo que pretendió al escribirlo, además, si lo dejaba a medias ¡nunca se acabarían las pesadillas!. Al terminar necesité un par de libros fáciles para digerir el miedo.

Puedo concluir que cuando me leo un libro interesante me deja tan exahusta su lectura que después para descaifeinarme necesito algo sencillito, sin demasiados personajes o que sean superficiales. De momento tengo apartado este tipo de libros porque no consigo leer ninguno que sea bueno, que me atrape y me deje rendida al terminar. ¿Será Stieg Larsson capaz de devolverme a la literatura fácil?

lunes, 1 de marzo de 2010

E, I

E

Gente, me estremece el desdén. Dementes que temen perder. Peleles que besen erre que erre el trece de este mes.
Lees tres meses, eres el mequetrefe del rey, entretenle que es menester. ... Ver más
Espere enfrente del tren. Ven desde el este que ves el edén.


I

Mitín dificil sin Pili ni Mili. Mil guiris gililis. Sin fin.
Sin mi vi mi vivir dificil,y ¿sin ti? sin ti, mi sinvivir.